Miguel Ángel Bustos :: Los patios del tigre

 

Los patios del tigre

 

 

Fueron siempre los pájaros los que anduvieron en

los patios de mi infancia.

A la claridad del canario se sumó el gritito

entrecortado del calafate, el vuelo diminuto de los bangalíes.

Algún mono hubo, pero fue efímero.

Agregaba mi abuelo a la magia reinante sus oros

de Gran Maestro. Sus libros que, de a poco, fueron siendo

mis pájaros.

Un tío viajó y en una gran jaula trajo un tigre. Lo

aseguraron a una cadena y esperaron que lo viera.

Su garganta me llamó; aparecí.

El espanto y la maravilla me helaron.

Desde ese día los patios dejaron de ser tales. Fueron

selvas de mármol y mosaicos gastados en donde el terror

habitaba.

Era feliz. Tocaba el misterio a diario y no

desaparecía. Me acostumbré ávidamente a lo extraño.

Cuando alguien ordenó su encierro en el Zoológico,

lloré.

Entonces comenzaron mis fugaces visitas; temblaba

cerca de su jaula. Su rugido era música tristísima para mí.

Le imploraba a su memoria de fiera el recuerdo.

El día que me fui a despedir de él para siempre

me olió, detuvo su andar en círculos. Una sombra humana

le cruzó la mirada. Intenté tocarlo. El griterío prudente me

clavó en el piso.

Pensé un adiós, suavemente me marché. Mas tarde

supe de su muerte. Su carne fantástica se juntó en el polvo

a otras carnes.

He crecido. Guardo de mi infancia sus huesos en

mi alma, los libros en mi sangre.

Pero cuando llegue el fin y me miren los ojos que

aún no he visto, pienso que será el tigre incierto de la

locura el que me lleve tanteando a la nada, aquel tigre de

titubeo y delirio del suicidio que en su boca me ahogará

clamando.

O tal vez mi viejo tigre, rayado por la piedad, quiera

devorarme como a un niño.

 

 

Miguel Ángel Bustos (Buenos Aires, 1932). Fue declarado desaparecido por la dictadura militar el 30 de mayo de 1976.

Cursó estudios de Derecho y Filosofía y Letras. Viajó por el norte de su país, Brasil, Bolivia y Perú en una búsqueda de la

identidad continental que se refleja mágicamente en poemas y dibujos suyos vinculados al surrealismo y la literatura

fantástica.

Entre 1966 y 1967 el dibujo comenzó a ocupar un espacio tan absoluto como el de su poesía; cuatro de sus libros están

ilustrados por él.

Era militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Colaboró como crítico literario en las revistas Panorama y

Siete Días y en los diarios La Opinión y El Cronista Comercial.

En mayo de 2014, el Equipo Argentino de Antropología Forense confirmó que los restos del periodista y escritor secuestrado

durante la última dictadura cívico militar estaban en un sector con once fosas individuales NN del cementerio de Avellaneda,

halladas hace 15 años.

 

Sus libros son:

* Cuatro murales (Edición del autor, Buenos Aires, 1957)

* Corazón de piel afuera (Nueva Expresión, Buenos Aires, 1959)

* Fragmentos fantásticos (Casa Editora Francisco Colombo,  Buenos Aires, 1965)

* Visión de los hijos del mal (Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1967)

* El Himalaya o la moral de los pájaros (Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1970)

* Visión de los hijos del mal – Poesía completa (Editorial Argonauta,  Buenos Aires, 2008)