Una vida en presente :: Paula Puebla

                                     Foto: Sergio Scagnetti 

 

 

Por Pablo Milani

 

Una vida en presente

Paula Puebla

17 grises

2018

 

Paula Puebla nació en Berazategui (Buenos Aires) en 1984. Es Especialista en Gestión Estratégica de Diseño

por la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires. Escribe ensayos, crónicas, artículos

periodísticos y lo que tiene ganas en diversos medios gráficos y digitales. Una vida en presente es su

primera novela,

 

 

 

La novela Una vida en presente de Paula Puebla se centra en María Guevara,

una señora bien que satisface de placeres a gente adinerada y poderosa a cambio

de vivir en un cómodo departamento del barrio de Congreso en Buenos Aires. El

amor, por el contrario, lo encontrará en otro sitio, junto a sus sobrinas mellizas,

hijas de su hermana Julia. Así transita la vida en un constante presente tal

vez para dejar bien atrás otro pasado. Uno bien distinto y perdido por un

accidente en el que perdió a sus padres. Este nuevo posicionamiento la lleva

hacia una venganza de clase, a la que supo alcanzar gracias a ofrecer su cuerpo a

cambio de bienestar, confort y soledad.

 

 

 

Una vida en presente se articula como una defensa previa a los

cuestionamientos de la mujer de hoy. Da un paso adelante a la del hombre y lo

utiliza en su propio beneficio. Lo seduce, lo adula y no lo protege, más bien lo

desprecia y saca su más puro provecho para sí.

 

                                                             

 

                      

Foto: Paula Puebla

Fuente: Twitter 

 

La escritura de Paula Puebla no deja nada al azar ni en su forma ni en su

cadencia, ni en su estructura filológica ni en su desarrollo estilístico. Es una

novela de una vida que transcurre y descansa, que da pasos lentos, que se

detiene para luego desglosar cada acción de la historia. Pero eso no es todo,

el amor y el desamor aquí se desenvuelven por separado. María Guevara, la

protagonista, lo sabe utilizar siempre a su favor controlándolo, sin dejar que se le

vaya de las manos. Su gata Beba, el cigarrillo, los calmantes y la bebida serán su

única compañía que la mantendrán más o menos estable pero no siempre a

salvo. Asume su propio control en situaciones que se irán desencadenando a lo

largo de Una vida en presente.   

 

 

"Yo tenía ganas de volver a fumar, de sacarme los zapatos y de definir, de ser

posible en los próximos quince minutos, si la noche iba a ser otro fracaso o la

inauguración de otra aventura amorosa, esta vez en los brazos de la corrupta

dirigencia argentina."

 

 

En su soledad sin razón, aquí menciona dos opciones del desamor como una

conveniencia y a la dirigencia argentina como un mal de doscientos años

impuesto y anclado en la idiosincrasia nacional. Sinónimo de mediocridad y

prepotencia. Ella a cambio ofrecerá sexo a cambio de tranquilidad económica, un

contrato previo y beneficioso para ambas partes. 

                          

 

    

                                                               

 

                                                                  

Foto: Sergio Scagnetti 

 

Tal vez el desencadenante de  Una vida en presente esté en el desalojo y

puesta a prueba continua para desenmascarar al patriarcado hasta dejarlo patas

arriba, exprimirlo, asecharlo, desafiarlo y dejarlo a un lado para que la

protagonista prosiga con su misión.

 

 

 

La misión será seguir hasta las últimas consecuencias aunque admitiendo alguna

debilidad. Una forma que adquiere una dependencia sentimental con un otro. Un

destello como una grieta que se filtrará hacia el final de la novela y que deja

intrínseca un sigilo ensimismado, una reflexión circundante en forma de signo de

pregunta.

 

 

                   

                    Foto: Ely Rodriguez Tale

                                     Fuente: ArteZeta

 

Paula Puebla en su novela se anima a describir una Buenos Aires violenta y

encerrada en sí misma, en su propia contradicción, fatigada y fantasmagórica a la

vez, recorriéndola con indiferencia y abandono. María Guevara despliega su más

variado vestuario con minuciosa exactitud y deja en claro que lo suyo es vestirse

para tapar, lucir para esconder, acoplarse a una nueva y desinteresada compañía

para luego llorar en soledad. En este continuo encubrimiento hacia su recóndita

fragilidad se desplaza y toma significado su amor genuino para con sus dos

sobrinas. En ese momento la protagonista parece encontrarse a salvo, en su otra

naturaleza, en un refugio íntimo y verdadero. Las sobrinas de María adquieren

una nueva significación. Es el reflejo de la libertad y el poder pertenecer, al

menos una vez a la semana, de jugar el rol de madre elegante.

 

En ese enclave hecho de soledades y bienvenidas y dentro de un único sistema

productivo existente, Una vida en presente se define como una deconstrucción

y a la vez como un juego cínico. A pesar de ello, en la protagonista sobrevive la

dificultad de una mujer que nunca logrará escapar de su soledad.