El deslumbre :: Alejo González Prandi

   

Por Pablo Milani

 

El deslumbre

Alejo González Prandi

El Vendedor de Tierra

2018

 

 

 

 

“La vida imperdible” de Alejo González Prandi

 

Alejo González Prandi nació en Buenos Aires en 1974. Es periodista. Edita el sitio El Vendedor de Tierra

(elvendedordetierra.com) Coordina talleres de poesía y escritura. Publicó los libros El deshoje (Último

Reino, 2007) y No hay medida (Barco edita, 2012)

 

 

 

 

 

El deslumbre de Alejo González Prandi es el descubrimiento del amor, el mayor sentimiento como vida y

sentido. Esa conquista en el que el ser humano choca de frente quizás tan sólo una vez, y en el momento en

que lo logra, es una proeza difícil de ser explicada. Aquí González Prandi describe ese temblor indescriptible y

logra traducirlo en palabras, convirtiéndolas, casi sin esfuerzo, en poesía. Palabras como infancia, tu nombre,

fotografía, destino, mirarte, beso, estar con vos, construyen un camino que conllevan hacia una historia, la

propia consecución del amor. Nunca tanto como hoy / es el comienzo de la vida imperdible. Esa vida

imperdible de la que habla El deslumbre es el comienzo breve de una libertad inmensa, esa que no sabe de

fronteras ni miedos. El libro se presentó el pasado 31 de agosto junto a la poeta Julia Magistratti y el

periodista y poeta Fernando Gabriel Caniza, con una gran interpretación musical de Lucía Besfamille. Julia

dijo: El deslumbre es el asalto del amor y allí donde no había nadie, hoy ocupa todo nuestro espacio. Aquí el

comienzo en cada página es minimalista, sólo perceptible desde un mundo sensible en el que la maldad no

existe. Fernando Gabriel Caniza dijo que Vivimos en un mundo físico y digital que se puso cada vez más

violento. Este libro es el antídoto a eso. Cada página fue escrita desde un papel que pareció salir de un árbol

que nació para ser escrito y compartido y fue puesto en función bajo un idioma fervientemente poético y

traslucido. La impecable edición a cargo del mismo Alejo González Prandi conlleva en este poemario a un

claro ejercicio de introspección con él mismo. Fernando Gabriel Caniza dijo: En este libro se impone el verso

breve pero que nos dice mucho, posibilista.

 

 

 

 

   

 

 

   

  

 El deslumbre es un murmullo al mundo, ese que no le quiere pisar sus piezas únicas para no ser lastimado.

El poema que abre El deslumbre, se llama Si usted quiere saber lo que pasa en el mundo, y dice: No lea los

diarios / escuche las voces en los pasillos / las enfermeras en el bar / las vecinas cuando hablan de actores /

y hacen música de cualquier cosa. Aquí lo que se demuestra es una incitación a  volver a mirar al planeta, el

mismo que se camina todos los días casi sin verlo. Detenerse a contemplar la belleza al alcance de los ojos.

Volver a la naturaleza de lo simple como si fuese un juego. La infancia fue tirar piedras a una casa oscura /

Crecimos vengando el abandono. De eso se trata El deslumbre, de haber crecido y haber ido mutando

hacia otros lugares para escapar del abandono. En ese camino de inocencia, en esa expresión sin ataduras,

el autor se encuentra con Huellas: Primero fue tu nombre / después una fotografía / en la que posabas / a

espaldas del mar. El poemario fue construido a partir de lo que es indispensable para el autor, el abrazo en la

calle, vestir un mundo imaginario, relatar las paradojas y encrucijadas del amor como origen y esencia.

Esperar que aparezcas / estar con vos / es distinto a todo lo demás. La poeta Julia Magistratti dijo: La poesía

en este libro es una detención, una recompensa que hemos ido a buscar o nos ha venido a buscar sin saber

para qué. El libro no es solamente un proyecto de edición propio, fue hecho a partir de una técnica que llevó

dos años de intenso trabajo, y en eso también se destaca El deslumbre.

 

 

 

  

 

 

 

El poemario se presentó en la Casa del árbol junto a otro libro, el primero de la editorial artesanal El

Vendedor de Tierra, El increíble viaje de Plauto de Alberto Tasso junto a Luciana Ravazzani y Julio

Salgado. En palabras de Alejo González Prandi: Estos dos libros tienen un proyecto en común que es salirse

del circuito tradicional de las grandes librerías. Son libros sin ISBN que se van a distribuir a través de las

ferias y por redes sociales. Es un camino alternativo y son tiradas de 50 ejemplares por edición a renovar

según la demanda. Y sigue: Antes tenía como límite que la escritura terminaba en el punto final de un texto

o de un poema. Uno entiende todo el recorrido que hace un texto, desde que empieza en un borrador hasta

que llega a ser libro. Ese desapego, ese anonimato, a la hora de llevarlo a una editorial acá no existe. Este

proyecto es hacer libros para que lleguen directamente al autor y al lector. Como escribe en el prólogo María

Teresa Andruetto, aquí lo cotidiano, se vuelve extraordinario. Alejo González Prandi, desde su propia editorial

artesanal, con este nuevo formato de edición más personalizado junto a su poesía minimalista y sentida,

hace de este camino, uno nuevo y lleno de expectativa para el mundo que “vuelve del horizonte”.